Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Historia
    • Historia gráfica
    • Equipo Parroquial
    • Fotos
  • Actividades
    • Actividades
    • Horarios
    • Catequesis
    • Matrimonio
    • Novedades
    • Noticias
  • Meditación
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santoral
    • 3 minutos con Dios
    • Homilías
    • Taller de oración
  • Enlaces
  • Contacto
  • Inicio
  • Parroquia
    • Historia
    • Historia gráfica
    • Equipo Parroquial
    • Fotos
  • Actividades
    • Actividades
    • Horarios
    • Catequesis
    • Matrimonio
    • Novedades
    • Noticias
  • Meditación
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santoral
    • 3 minutos con Dios
    • Homilías
    • Taller de oración
  • Enlaces
  • Contacto

Homilías

SARMIENTOS DE BUENA CEPA

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
TEXTOS: Is 5,1-7; Sal 79; Fil 4,6-9; Mt 21,33-43.

SARMIENTOS DE BUENA CEPA

A veces, el mensaje se reviste de poesía. Isaías, el profeta que supo trasmitirnos la fortaleza de un Dios Creador junto a la ternura de un Dios Padre, nos deja en la lectura de hoy una de las páginas más entrañables y exigentes del Antiguo Testamento. Usando una metáfora bellísima, Isaías nos explica las relaciones entre Dios y su pueblo, comparando a Dios con un viñador y a nosotros con su viña. El profeta hace de narrador de esta historia de amor y desamor entre Dios y los hombres: voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña.

Dios, el viñador, tenía una viña hermosa en un fértil collado: la cavó, la decantó y plantó buenas cepas; construyó un lagar y esperó que diera buenas uvas… pero dio agrazones. Y el viñador se queja dulcemente: Habitantes de Jerusalén, decidme: ¿qué más cabía hacer por mi viña que yo no haya hecho? ¿Por qué esperando que diera uvas, dio agrazones? La frustración del viñador, le hace clamar contra su viña: La dejaré arrasada: ¡no la podarán ni la escardarán, crecerán zarzas y cardos, prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella! Parece que la viña tiene poco futuro; el pueblo, en continuo desaire a su Dios se merece el abandono.

Jesús en el Evangelio recoge esta bella imagen de la viña y la expone como parábola para explicar su misión: el Dios de «entrañas de misericordia» no puede olvidar a su viña, que somos nosotros. Y nos envía continuos mensajeros para que volvamos a dar fruto; y nosotros, su pueblo, vamos matando, con el odio o la indiferencia, a todos los mensajeros y profetas. Pero, es tanto el amor del Señor por su viña, que envía como último mensajero a su propio Hijo: para pedirle a su viña que vuelva al amor primero y dé fruto de uvas dulces. Y el Hijo sufre la misma suerte: le mataron. Para ser más exactos: le matamos.

La historia de las relaciones entre Dios y su pueblo es una historia continua de amor de Dios entregado y de nuestras respuestas egoístas. Y, sin embargo, Dios sigue con la mano tendida, fiel como el labrador a su tierra, esperando el fruto apetecido. Jesús cierra su parábola con un canto a la esperanza: buscaré unos labradores que cuiden mi viña, un pueblo que dé fruto abundante. Y no será necesario ser ni de raza ni tierra determinada: mi viña será los corazones del hombre y mujer de buena voluntad que escuchen el mensaje de salvación.

La Iglesia es la nueva viña del Señor y nosotros sarmientos de esta viña por nuestro Bautismo. Ante la ternura del viñador ¿no merece la pena empeñarnos en dar frutos de amor y caridad? San Pablo nos da una lista de bellos frutos: todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta…. Y sentencia: Y la paz de Dios, que supera todo juicio, custodiará vuestros corazones.

La poesía del relato de Isaías, hecha parábola en la boca del Maestro, nos interpela hoy a nosotros. Podemos preguntarnos ¿mi vida da fruto de uva dulce, o sólo produce agrazones?

La Iglesia es la viña del Señor y cada uno de nosotros un sarmiento: si estoy unido a la cepa que es Cristo daré fruto. ¿Construyo comunidad o voy por libre?

Alfonso Crespo Hidalgo

Te puede interesar...
Triduo en honor de Santa Teresita del Niño Jesús
Triduo en honor de Santa Teresita del Niño Jesús
lunes 28 septiembre, 2026

La Parroquia Stella Maris celebrará los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre un triduo en honor de Santa Teresita del Niño Jesús. A las 19:00 horas tendrá lugar el rezo de las 24 Glorias de Santa Teresita. El 1 de octubre, a las 19:30 horas, se

Leer más »
Y Jesús provocó un escándalo…
Y Jesús provocó un escándalo…
sábado 26 septiembre, 2026

XXVI Domingo del Tiempo Ordinario TEXTOS: Ex 18,25-28; Sal 23; Flp 2,1-11; Mt 21,28-32 Jesús, el Maestro, usa una pedagogía provocadora. No se andaba por las ramas a la hora de cumplir su misión: no escatima esfuerzos y no le importa quedar bien, buscando el aplauso fácil. Incluso, a veces,

Leer más »
CUANDO SE ROMPE LA LÓGICA
CUANDO SE ROMPE LA LÓGICA
viernes 18 septiembre, 2026

XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO TEXTOS: Is 55,6-9; Sal 144; Fp 1,20-27; Mt 20,1-16 Cuando se rompe la lógica se desmoronan nuestros planes. ¡Es lógico! ¡Es normal! ¡Es lo que hay que hacer! solemos exclamar con énfasis, cuando las cosas «suceden como tiene que ser». Pero a veces, irrumpe en nuestra

Leer más »

Parroquia Stella Maris (Málaga)

  • Alameda Principal, 29, 29001 Málaga
  • 952 21 86 90
  • 952 21 67 45
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

Diseño: parroquiaweb.es