El pasado lunes, 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, tuvo lugar en nuestra parroquia la celebración de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada.
La celebración, presidida por nuestro Obispo D, José Antonio Josué, acompañado por nuestro Obispo Emérito D, Jesús Catalá, toda la Comunidad Carmelita Descalza de Stella Maris así como sacerdotes de otras comunidades religiosas, contó con una amplia representación de la vida consagrada de la diócesis, desde la clausura como las carmelitas descalzas o las clarisas hasta la vida activa, como las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, las Adoratrices o las Hermanas de la Cruz y la participación de todos los laicos que nos encontrábamos allí. Vivimos una jornada de agradecimiento y alegría, un reflejo de la sinodalidad de la Iglesia que quiere vivir al servicio de Dios y de los hermanos.
El acompañamiento musical fue tan diverso y colorido como la propia vida de la Iglesia, desde cantos eucarísticos acompañados por la guitarra como la acción de gracias acompañada por timbales, cantos y bailes de nuestras hermanas Clarisas provenientes de ese maravilloso continente misionero como es África.
Sin duda, fue una experiencia enriquecedora y llena de agradecimiento a Dios por aquellos que dan su vida cada día en servicio de los predilectos de Dios, los más necesitados.






