
«Quiero quedarme en tu viña, Señor» (XXVII T. ORDINARIO)
Foto: R. Misas «Quiero quedarme en tu viña, Señor» XXVII T. ORDINARIO (Mt 21, 33-43) No está este mundo nuestro como nos gustaría a algunos.

Foto: R. Misas «Quiero quedarme en tu viña, Señor» XXVII T. ORDINARIO (Mt 21, 33-43) No está este mundo nuestro como nos gustaría a algunos.

Hacer el bien es saludable, pero no lo es tanto si lo hacemos para que nos vean, lo reconozcan y nos estimen o nos alaben.

Sí, el guardián que nos ha sido asignado personalmente por el Señor está siempre a nuestro lado y nos acompaña en todo momento. Otra cosa

Que la vida es corta, cual un breve suspiro, es una realidad patente. De ahí la importancia que tiene el que, como criaturas de Dios

A veces confundimos el amor con otras muchas cosas que los hombres hemos inventado para justificar nuestros egoísmos personales. Quien ama de verdad tiene que

Como miembros de la Iglesia que fundó Cristo, estamos llamados a ser misericordiosos con los demás, creyentes o no, pecadores o santos, y a mostrarles

No seamos impacientes ni abandonemos el camino ante el primer impedimento que encontremos en él. A la meta se llega con esfuerzo, sacrificio y perseverancia.

Foto: M. Quintanilla «Los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios» XXVI T. ORDINARIO (Mt 21, 28-32) A

¡Basta de quejas sobre lo mal que está todo! ¡Basta de añoranzas de pasados tiempos que, al parecer, fueron mejores! Compartamos la alegría de ser

La fuerza inmensa que nace de Jesús presente en el Pan y el Vino nos empuja a vivir conforme nos marca la doctrina que Él