
Santa Inés
Santa Inés, siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, consagrando con el martirio el título de la castidad. Se había

Santa Inés, siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, consagrando con el martirio el título de la castidad. Se había

San Fabián, papa y mártir, que, siendo simple laico, fue llamado al pontificado por indicación divina y, después de dar ejemplo de fe y virtud,

El Beato Marcelo Spínola y Maestre nació en San Fernando (Cádiz), en 1835. Ejerció la profesión de abogado en Huelva y Sanlúcar de Barrameda. Llevando

Santa Margarita de Hungría nació en 1242 en Klis (en la actualidad, en Croacia). Fue hija del rey Bela IV, de Hungría. Sus padres la

San Antonio abad, nació en el seno de una familia de acaudalados campesinos egipcios, a mediados del siglo III. Habiendo perdido a sus padres, distribuyó

En Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva, sepultura de san Marcelo I, papa, que, como recuerda el papa san Dámaso,

San Francisco Fernández de Capillas nació en 1607 en Baquerín de Campos (Palencia). Ingresó en los dominicos de Valladolid y, con 20 años, partió hacia

San Fulgencio de Écija nació en Cartagena hacia el año 540. Su familia se trasladó a Sevilla. De sus cuatro hermanos, tres son santos: san

San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia, que fue elevado a la sede de Poitiers, en Aquitania (hoy en Francia), en tiempo del emperador

En León, en España, san Martino de la Santa Cruz, monje, que vivió de manera ejemplar y fue venerado como santo desde su muerte (†