Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Historia
    • Historia gráfica
    • Equipo Parroquial
    • Fotos
  • Actividades
    • Actividades
    • Horarios
    • Catequesis
    • Matrimonio
    • Novedades
    • Noticias
  • Meditación
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santoral
    • 3 minutos con Dios
    • Homilías
    • Taller de oración
  • Enlaces
  • Contacto
  • Inicio
  • Parroquia
    • Historia
    • Historia gráfica
    • Equipo Parroquial
    • Fotos
  • Actividades
    • Actividades
    • Horarios
    • Catequesis
    • Matrimonio
    • Novedades
    • Noticias
  • Meditación
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santoral
    • 3 minutos con Dios
    • Homilías
    • Taller de oración
  • Enlaces
  • Contacto

imagen del día

Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos (Adviento II)
Foto: J. Serrano

 

Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos

Adviento II
(Mateo 3, 1-12)

 

Los medios de comunicación nos saturan de hechos violentos,
de injusticias permanentes,
de guerras sin sentido,
de hambrunas y muertes de inocentes,
de destrucciones del entorno natural que hemos recibido gratis…
Parece que estamos a las puertas del apocalipsis
pues no entendemos que hemos sido creados para ser felices.

A través de las palabras del profeta Juan, Señor,
nos impeles a cambiar todo lo que estamos haciendo mal
para así poder entrar en el reino que vienes a instaurar.
Nos dices que no seamos ilusos confiando
en que por nuestra cara bonita seremos salvados.
No vale que digamos que somos cristianos
y que pagamos nuestras limosnas, que son más bien escasas,
y que no matamos…

Es la hora de la conversión, sí.
Una conversión total que me ha de llevar
a reconocer la miseria que soy:
paja sin trigo en la parva de mi vida,
fruto vacío en mis pretensiones de autosuficiente,
manos sin pan que repartir a los que me lo están pidiendo,
cansancio y hastío que me impiden ayudar a quienes me necesitan,
ceguera en mis ojos que no me dejan ver que el camino no me lleva a ti…
Necesito, Señor, que laves mi ser entero,
que quites las costras que las inercias y comodidades me han llenado el alma.
Necesito que me bautices con el agua de tu amor que sana todas las heridas,
que enciendas en mi corazón el deseo de ser mejor persona
y así trabajar por el reino que quieres que construyamos.
Conviérteme en discípulo fiel
que sigue tus mandatos:
amor total a ti y amor total a los que me rodean.
Y que ese amor, aunque sea pequeño, a ti y a los hermanos,
ayude a que haya un mundo menos malo
y más parecido al reino que nos has mandado construir
para el bien de todos los que lo habitamos.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
Que la injusticia de los hombres no debilite nuestra confianza plena en la bondad de Dios – San Luis Orione
sábado 17 enero, 2026

Por puro egoísmo y para auto disculparse, el hombre suele echar la culpa de sus desmanes, injusticias y daños que él provoca a Dios. También

Leer más »
Cuando se busca de veras a Jesús, Él derrama sus consuelos en abundancia, y convierte en agradable y delicioso lo que creíamos insoportable – San Manuel González
viernes 16 enero, 2026

Da la sensación, a menudo, de que vivimos entre desgracias, impotencias para resolver los problemas y sacrificios sin sentido. Los cristianos solemos participar de estas

Leer más »
A veces sentimos que lo que hacemos es como una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota – Santa Teresa de Calcuta
jueves 15 enero, 2026

Somos poca cosa y poco podemos hacer. Muy poco. Pero debemos ser conscientes de que, gota a gota, un vaso termina por estar lleno. Lo

Leer más »
No podemos ser cristianos a ratos. Si Cristo constituye el centro de nuestra vida, ha de estar presente en todo lo que hacemos – Papa Francisco
miércoles 14 enero, 2026

Son los hechos de cada día, más bien de cada instante, los que demostrarán por nosotros si somos cristianos de verdad. Porque no es suficiente

Leer más »
Por muy grande que haya sido un pecador, si se muestra devoto de María, nunca perecerá – San Hilario de Poitiers
martes 13 enero, 2026

La misericordia de Dios es infinita. El mayor de los pecadores puede, con toda confianza, acudir a pedirle perdón, pues, si el arrepentimiento es sincero,

Leer más »
Dios se deja conquistar por el humilde y rechaza la arrogancia del orgulloso – San Juan Pablo II
lunes 12 enero, 2026

Acercarnos a Dios desde la sencillez de nuestra pequeñez, reconociendo nuestras miserias con toda humildad, es la mejor manera de que Él se nos muestre

Leer más »
Página1 Página2 Página3 Página4 Página5

Parroquia Stella Maris (Málaga)

  • Alameda Principal, 29, 29001 Málaga
  • 952 21 86 90
  • 952 21 67 45
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

Diseño: parroquiaweb.es