Ir al contenido
  • Inicio
  • Parroquia
    • Historia
    • Historia gráfica
    • Equipo Parroquial
    • Fotos
  • Actividades
    • Actividades
    • Horarios
    • Catequesis
    • Matrimonio
    • Novedades
    • Noticias
  • Meditación
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santoral
    • 3 minutos con Dios
    • Homilías
    • Taller de oración
  • Enlaces
  • Contacto
  • Inicio
  • Parroquia
    • Historia
    • Historia gráfica
    • Equipo Parroquial
    • Fotos
  • Actividades
    • Actividades
    • Horarios
    • Catequesis
    • Matrimonio
    • Novedades
    • Noticias
  • Meditación
    • Imagen del día
    • Evangelio del día
    • Santoral
    • 3 minutos con Dios
    • Homilías
    • Taller de oración
  • Enlaces
  • Contacto

imagen del día

El amor de Dios es tan grande que Jesús ni siquiera reservó a su madre para sí, dándonos a María como madre, en la hora de la cruz – León XIV

Es hermoso poder tener a María, la madre de Jesús, como madre de todos los que creemos en él. Es hermoso porque una madre vela siempre por cada uno de sus hijos y nuestra madre del cielo no nos abandona nunca. Está pendiente de lo que hacemos y nos echa una mano cuando nos ve en la necesidad. Aunque a veces no lo sintamos, porque estemos insensibles a la gracia de Dios, ella nos acompaña. La generosidad de Dios es inmensa pues nos dio su vida y nos dejó a María para que, cual madre buena, nos cuide en nuestra niñez espiritual y en nuestra adultez rebelde.

 

“¡Ha resucitado!, como había dicho”

SÁBADO SANTO
(Mateo, 28, 1-10)

La muerte, en sus diversas formas,
es la noticia que casi nunca falta
en los medios de comunicación.
Muertes de famosos, jóvenes o entrados en años.
Muertes de mujeres a manos de desalmados.
Muertes causadas por las guerras que se libran actualmente.
Muertes de inmigrantes antes de llegar a sus destinos.
Muertes de personas que viven en la calle.
Muertes en accidentes diversos…

Una parte de esas muertes son lloradas.
Pero también las hay que quedan olvidadas.
A ti, Jesús, te dieron muerte colgándote de un madero.
Cuando bajaron de la cruz tu cuerpo inerte,
unas sencillas mujeres, tu madre con ellas,
te embalsamaron para colocarte en el sepulcro.
Y se fueron.

Señor, sé que la muerte no es el final
sino el comienzo de la vida nueva
que nos has prometido.
Aunque a veces, en medio del dolor
que causa cada pérdida humana de un ser querido
cueste asumir esta verdad.
Hoy quisiera ser como las mujeres
que corrieron al sepulcro
donde te habían colocado,
para ver si aún estabas allí.
Y aunque dude, a veces,
necesito que me ayudes a seguir creyendo
en que, con tu resurrección,
me invitas a resucitar yo también,
dejando atrás lo que me ata a la muerte.
Señor, que siga creyendo que tú eres
quien viene a salvarme y a llevarme
a esa vida nueva que tienes preparada
para los tuyos.

José Serrano Álvarez
(Rezando al caer de la tarde)

Facebook
Twitter
Pinterest
Email
WhatsApp
Yo no presto, yo doy. ¿Acaso Dios no me da antes a mí? – San Juan María Vianney
martes 4 agosto, 2026

¿Dar para que nos lo devuelvan o nos reconozcan que somos generosos y buenos? No, nunca. Porque lo que damos lo hemos recibido antes nosotros.

Leer más »
Aplasta en el disimulo las falsedades de los calumniadores, supera con la paciencia los agravios de los detractores – San Isidoro de Sevilla
lunes 3 agosto, 2026

Mucho mejor nos irá, en todos los sentidos, si hacemos oídos sordos cuando hablen mal de nosotros, nos critiquen o nos calumnien. Como cristianos, estamos

Leer más »
«Comieron todos y se saciaron» (XVIII T. ORDINARIO)
domingo 2 agosto, 2026

Foto: R. Misas «Comieron todos y se saciaron» XVIII T. ORDINARIO (Mt 14, 13-21) La hambruna está presente en muchas partes. También entre nosotros. Los

Leer más »
Jamás debe un pecador temer ser rechazado por María si recurre a su piedad, porque ella es la madre de la misericordia – San Alfonso María de Ligorio
sábado 1 agosto, 2026

Estamos hechos de naturaleza humana. Por lo tanto, estamos sometidos a todas las imperfecciones. Resulta muy fácil caer en el pecado, abandonar el camino que

Leer más »
Cuanto más nuestra alma se despegue de las cosas, más cerca estará de nuestro Creador – San Ignacio de Loyola
viernes 31 julio, 2026

¿Qué esperamos en esta vida? Si somos cristianos auténticos, nuestra aspiración tiene que ser llegar a estar lo más cerca posible de nuestro Señor. Para

Leer más »
Pidamos que el nombre de Dios sea santificado en nosotros por nuestra vida – San Pedro Crisólogo
jueves 30 julio, 2026

Las palabras de alabanza al Señor nuestro Dios sirven de poco si no van acompañadas de los hechos de vida que demuestren que le amamos.

Leer más »
Página1 Página2 Página3 Página4 Página5

Parroquia Stella Maris (Málaga)

  • Alameda Principal, 29, 29001 Málaga
  • 952 21 86 90
  • 952 21 67 45
  • Contacto

Recibe gratis nuestro boletín mensual

Diseño: parroquiaweb.es